linaza

Linaza, propiedades y usos

La semilla de la planta de lino o mejor conocida como linaza, es un producto natural con muchas propiedades beneficiosas.

Se le reconoce por su tamaño y por su color marrón oscuro o amarillo claro.

En cuanto a su presentación comercial está disponible como semillas enteras, molidas, tostadas o en aceite.

Antiguamente se empleaba para la producción de aceite con fines industriales.

En la actualidad se aprovechan sus maravillosos nutrientes para mejorar nuestra salud y cuerpo.

Aporta alto contenido de omega 3.

A continuación descubre sus propiedades y utilización para que este producto natural sea parte de tu vida desde ahora.

 

Propiedades Medicinales

 

  • Reduce los niveles de colesterol: el consumo de esta semilla puede disminuir el colesterol en sangre en un rango de 6-11%. Asimismo, potencia el efecto del tratamiento para controlarlo.
  • Disminuye la presión sanguínea: algunos estudios han demostrado su impacto positivo para reducir la presión arterial. De esta forma atenúa los riesgos de sufrir enfermedades cardiovasculares o cerebrales.
  • Optimiza la función digestiva: mejora la digestión y es eficaz para tratar trastornos asociados al estreñimiento y diarrea. También se le atribuyen grandes aportes como revestimiento del tracto digestivo, liberándolo de bacterias y con acción desinflamatoria.
  • Protege al organismo de formaciones cancerígenas: los lignanos que contiene sirven para reducir el riesgo de sufrir cáncer. Especialmente los relacionados con mama, colon, pulmón o próstata.
  • Mejora los síntomas de la diabetes: por sus aportes en la reducción de glucosa. Se ha encontrado una disminución de este valor en sangre de hasta un 20% consumiendo este producto en ayunas.

 

 Utilización de la linaza

 

Gracias a sus poderosas propiedades, esta semilla tiene una variedad de usos que veremos a continuación:

 

Ingerido vía oral:

 

  • Es consumida en dietas para perder peso, ya que otorga una sensación de saciedad por su abundante composición de fibra.
  • Se utiliza para aliviar los síntomas de la menopausia, debido a que los fotoquímicos que contiene otorgan balance a los niveles hormonales.
  • Previene el envejecimiento prematuro.

 

De uso tópico:

 

  • Es un gel natural que hidrata el cuero cabelludo, otorgándole brillo al cabello y controlando el frizz.
  • Se emplea para proteger la piel, con acción suavizante, humectante y antibacterial.
  • Repara la dermis (piel) tras haber sufrido de diferentes afecciones como la psoriasis, el eczema y el acné.
  • Funciona como calmante contra quemaduras.

 

Cómo prepararla 

La mejor forma de consumir la linaza y recibir sus beneficios es en forma de polvo (molida).

Se recomienda ingerirla acompañada de abundante líquido o incluirla en ensaladas, panes, galletas y cereales.

También usar este polvo al preparar licuados con frutas, en el yogurt o tomarla con leche y miel para disfrutar su exquisito sabor.

Es importante saber que el consumo de estas semillas molidas debe ser inmediato, para evitar su descomposición.

Si bien se recomienda comerlas crudas, previamente deben remojarse para neutralizar las proporciones mínimas de cianuro que contiene.

Además puedes tomarlas en infusiones, agregando una cucharada de esta semilla en una taza de agua y hervir dos minutos. Luego déjala reposar y cuélala antes de beber.

Perdón

El poder del perdón en nuestra vida

En cualquier relación es posible caer en malos entendidos, diferencias o desagrados. Hay muchos factores que intervienen en ello, la ideología, tono de voz, estrés y otras causas inician discusiones. Saber superarlas nos hará beneficiarnos del poder del perdón.

Independientemente de las consecuencias de una conducta en cualquier relación, todos tenemos la libertad de pedirlo y concederlo.

 

Saber pedirlo

El hecho de reconocer el error, representa un buen paso de quién actuó erradamente hacia el afectado. Por otro lado, también constituye solo el primer paso hacia la absolución.

Este reconocimiento es aún más valorado por la contraparte cuando no existen pruebas condenatorias de lo que incurrió.

Además de esto, la sinceridad y la recapacitación del hiriente deben acompañarse de un acto de tolerancia y perdón sincero. Las acciones y cambio de actitud, son la prueba fundamental que el afectado necesita, para mantener la relación.

 

Aprender a aceptarlo

En casi toda relación se presenta este acontecimiento y en algún momento a lo largo de nuestra vida. A pesar de ello, el hecho de perdonar no resulta sencillo. Sin lugar a dudas posee un gran valor asociado a la generosidad.

El indulgente (persona que perdona), debe aprender a concederlo y librarse de la condena de llevar a cuesta la herida.

No saber perdonar te ata a la furia y al rencor del pasado, cargando emocionalmente tus acciones presentes y futuras.

 

Qué nos hace pedir perdón

Nuestra condición de humanos nos hace imperfectos. Ante el pesar causado a otro, la necesidad de reparar ese daño es el móvil fundamental para lograrlo.

Ese impulso ocurre más fuerte y arraigado cuando el vínculo es cercano y directo.

Si somos capaces de reconocer que hemos causado molestia o engaño a otro, somos también capaces de sentir culpa. De hecho, pensar repetidas veces en lo ocurrido nos lleva a calificar la gravedad de la circunstancia y medir consecuencias.

Entonces, mientras más fuerte es el remordimiento y reflexión, más probable es el hecho de implorar clemencia.

 

Mala interpretación de concederlo

La resistencia a negarlo se debe a falsas creencias y puntos de vista errados en torno al papel del ofendido.

Con respecto a este punto, perdonar no significa:

  • Liberar irresponsablemente al otro de las consecuencias de sus acciones.
  • Preparar al herido a recibir otro incidente igual, o poner la otra mejilla.
  • Ceder espacios.
  • Pretender que no ha sucedido nada.
  • Admitir que la ira que se siente no tiene justificación.
  • Confiar y llevarse bien con alguien que pienses que te hará daño de nuevo.

Estadísticas en torno al tema

Alrededor del tema del perdón existen datos probados que determinan lo cotidiano de este asunto. Aquí se enumeran algunos:

  • En promedio, los comprensivos reportan una mejor salud mental y física. El motivo puede estar relacionado al hecho de que con la aceptación del perdón se libera de la afección.
  • A mayor edad más fácil resulta otorgarlo.
  • Aquellas personas gentiles y simpáticas conceden más fácilmente una disculpa.
  • A través de cambios en la perspectiva y con la guía psiquiátrica, es posible la programación del individuo a perdonar.